TOMÁS PAREDES

EL PUNTO DE LAS ARTES. “Patricia Azcárate, pintura y filosofía”. 1994.

Teoría y practica. argumentación de su discurso y ejemplos de su realidad enigmática. Se trata de una exposición de pinturas, si, pero también de un acompañamiento conceptual, con el apunte de una serie de reflexiones especulativas, condensadas en una «Memoria», de la pluma de la pintora. Me quedo con la pintura. a secas. sin explicaciones ni justificantes. y, sobre todo. con los papeles, quc exhiben una espléndida abstración.
De una parte, óleos sobre tela, encolada a tableros, pigmentos y gestos determinantes, estableciendo una suerte de paisatjes, orientalizantes, conteniendo un dialogo entre la materia y la energía: a veces, con tensión, con luces refulgentes, ecos del pensamiento, otras, con un excesivo interés por el movimiento, que produce un cierto desorden compositivo o cromático, puesto que de informalismo se trata.
De otra parte, los papeles, el óleo sobre papel, con su correspondiente huella de grasa al dorso, en una clara abstración de colores limpios, conceptualizando, con ambición, un mundo propio, que no necesita de introducción para captarnos: los ocres claros se dejan seducir por los ultramares, los verdes líricos poetizan los amarillos y las nubes son de mar o niebla, ¡poco importa!, porque contagian mundo y belleza.
Aún, el texto: correcto, en el desarrollo de su idea, pero no imprescindible, porque con la pintura sobra, se sobra sola la impronta plástica, libre, nítida. lúdica, sin el agobio dramático de algunos rincones de las telas y tan lejos de la sobriedad inicial de la pintora.
Patricia Hernandez Azcarate, Madrid 1959, licenciada en Hellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid. pasa por los Talleres del Circulo, con el pintor Rafols Casamada: becaria en diversos cursos, impartió clases de "Dibujo de figura humana del natural" y es profesora titulada de «Análisis de las formas y figura humana» ; en la actualidad reside y trabaja en Segovia.
Realiza su primera personal en San Pedro del Pinatar, 1979. Interviniendo, luego, en certamenes, bienales, concursos, premios, siendo seleccionada en varias ocasiones. Individualmente, ha mostrado su obra, en cuatro ocasiones, en Murcia, Madrid, Santa Cruz de Tenerife y Segovia.
La casa del siglo XV, ese bastión minúsculo y poderoso, que el arte coetaneo tiene en Castilla, muestra, ahora, una docena de pinturas, algunos grandes formatos, y diez papeles. en los que luce una suelta. armoniosa. brillante, pintura, sobre todo en estos últimos.
(La Casa del Siglo XV. ). Juan Bravo, 32. Segovia. Hasta e1 22 de Marzo.)